Love Barista (나혼자 프린스): cuando una estrella cae del pedestal y encuentra algo más honesto que la fama
Love Barista no engaña a nadie. No viene a reinventar la comedia romántica ni a romper moldes narrativos. Todo lo contrario: abraza el cliché, lo pule un poco y lo sirve caliente, como un café sencillo pero bien hecho. La historia es conocida, reconocible, casi predecible. Y aun así, funciona.
Hay algo en esta película que atrapa sin hacer ruido. Quizá sea el timing cómico de Lee Kwang Soo —un actor que entiende el arte de reírse de sí mismo— o tal vez el escenario vietnamita, que aporta una textura visual distinta, amable, entre lo cotidiano y lo exótico para el público coreano e internacional. Love Barista se mueve en ese espacio cómodo donde el espectador sabe hacia dónde va la historia, pero igual decide quedarse.
Lee Kwang Soo interpreta a Kang Jun Woo, una superestrella asiática que empieza a sentir el vértigo de lo inevitable: el paso del tiempo. Su “edad de oro” parece estar llegando a su fin y las señales son claras. Un actor más joven pisa fuerte, un proyecto soñado con un director prestigioso se cae, y su ansiedad —literalmente— le pasa factura. Jun Woo es famoso, rico, admirado… y profundamente inseguro.

El viaje a Vietnam para filmar un anuncio publicitario no es una aventura glamorosa, sino una concesión. Una de esas decisiones que se toman cuando el ego ya no manda tanto como antes. Y es ahí, lejos de Corea, de su representante y de su zona de confort, donde todo se desarma.
La película arranca con una escena tan absurda como reveladora: Jun Woo queda olvidado en un baño público por su representante. No es solo un gag cómico. Es una metáfora bastante clara del momento vital del personaje. A partir de ahí, decide desaparecer del mapa, escapar del rodaje y perderse por las calles de un país donde, paradójicamente, sigue siendo famoso.
La mala suerte se encadena con precisión de comedia: le roban la billetera y el pasaporte, pierde toda forma de contacto y, para rematar, una camarera rompe accidentalmente su celular. Esa camarera es Tao, y será —contra toda lógica— su único salvavidas. Lo que comienza como un acto de culpa y solidaridad se transforma lentamente en un vínculo inesperado.
Tao no sabe (ni le importa demasiado) que Jun Woo es una estrella. Y eso cambia todo. Por primera vez en mucho tiempo, él no es una marca, un producto ni un rostro rentable. Es solo un hombre perdido, vulnerable, obligado a pedir ayuda. Love Barista encuentra ahí su mejor momento: cuando la fama deja de ser un privilegio y se vuelve irrelevante.
La relación entre Jun Woo y Tao no busca grandes giros dramáticos. Se construye desde lo simple: compartir comida, silencios, pequeñas rutinas. La película entiende que el romance no siempre necesita fuegos artificiales; a veces alcanza con dos personas bajando la guardia.
- Se estrenó en los cines vietnamitas el 3 de octubre de 2025 y los ingresos totales durante todo el período de proyección (del 3 de octubre al 5 de noviembre) fueron de 1.170 millones de VND (aproximadamente 600 millones de KRW, en base a 1 USD ≈ 25.000 VND).
- El director Kim Sung-hoon y el actor Lee Kwang-soo aparecieron en el programa de entretenimiento ‘Misthy’, un YouTuber vietnamita con 6,39 millones de suscriptores, y mostraron sus habilidades culinarias comiendo grillos, patos antes de la resurrección y gusanos de coco.
- El director Kim Sung-hoon y el actor Lee Kwang-soo aparecieron en “Car-aoke”, un canal de YouTube de Duy Khánh, quien interpretó a Kang, el amigo de Thao, en la película y cuenta con más de un millón de suscriptores. Compartieron anécdotas tras bambalinas sobre la película y la industria cinematográfica vietnamita. “Car-aoke” es un contenido popular donde Duy Khánh conduce, canta e interactúa libremente con los actores, desde anécdotas en el set hasta charlas sobre la película
¿Es una historia que ya vimos? Sí.
¿Recuerda inevitablemente a Notting Hill o a esos romances entre celebridades y gente común? También.
Pero Love Barista no pretende competir con esos clásicos. Su apuesta es más modesta y, por eso mismo, honesta.
Al final, lo que queda no es la historia de amor, sino la idea que la sostiene: cuando todo lo que te define empieza a desmoronarse, quizá sea el momento perfecto para encontrarte de verdad.
Love Barista no busca ser inolvidable. Busca ser cercana. Y en ese objetivo, cumple.

